Entre tus brazos recordé lo bello que siente compartir... Me deleite una vez más en medio de frases cortas, en medio de besos largos y apasionados.
Entre tus brazos sigo siendo feliz; aunque sea sólo por instantes, por momentos que pocos pueden comprender; tal vez, sigo ilusionada, esperanzada y obstinada frente al deseo de tenerte más cerca; sin ataduras, sin restricciones, sin miedo a perderte un día y no volver a tu lado nunca más.
Esos momentos felices; esas tardes a tu alrededor, entre sábanas, enlazados, cuerpo a cuerpo y llenos de miradas honestas; esas tardes son las que permiten que siga queriendo regresar.
Luego despierto y me desilusiono una vez más, no eres mío y tampoco de alguien más; sigues siendo el mismo cuando ya no estoy; seguimos nuestros caminos; quizá, algún día miremos atrás y recordemos, al final de una copa lo feliz que se sentía el tenernos cuerpo a cuerpo y compartir la felicidad.
No podrá ser amargura la que acompañe mis recuerdos, más, si será una cálida expresión que acompañe aquellos instantes que aún puedo conservar y revivir cuando me encuentro a metros de distancia... Sólo para mi.